Estoy sentado en el bus volviendo a casa después de mi primer jornada laboral en Frogs Pub. Yo que siempre pienso en mi futuro, tanto laboral, como económico, como amoroso pocas veces imagine que iba a trabajar en un bar de mesero, y no solo eso sino que lavar, limpiar y hacer demás cosas en un lugar donde la gente va principalmente a tomar cerveza. Claramente no se me caen los anillos.
Estoy contento día a día descubro una parte de mi que desconocía. Tal vez pensándolo rápidamente trabajar de mesero en un lugar donde la gente va a ponerse en pedo no me aporta nada pero la verdad es que como me enseño uno de mis referentes " en la vida hay que ser un guerrero, hay que ser un luchador ". Y hoy me siento un guerrero.
Tras terminar mi jornada cerca de las 3 de la mañana salí en búsqueda del camino de vuelta a casa ( complicado Paris entre la 1 y las 5:30 de la mañana porque no anda el metro ) salí caminando con un compañero de trabajo en búsqueda de un bus que me lleve a Chatelet que ahí tenia que tomar el que me llevara a casa, como había 30 minutos de demora mi compañero decidió tomar un taxi y me dejo donde yo tenia que ir. Ahí estuve unos treinta minutos mas buscando la parada del bendito N11, cuando la encontré espere otros 20 minutos. Ahora son las 4:40 y estoy caminando las 15 cuadras que separan la parada de bus de mi casa. En estas cuadras que llevo caminando no me cruce ni a una sola persona. Y tras casi dos horas de viaje voy a llegar a casa.
En fin todas cosas que en casa no haría, acá las estoy haciendo, y estoy descubriendo una parte de mi que como yo dije no conocía. Por suerte tengo el teléfono para escribir estas líneas, en mis escasos momentos de inspiración. Y mas suerte tuve todavía que durante todo el camino me acompaño ella.